Los asesinos de mujeres

Karmelo Iribarren

Poema de Karmelo Iribarren

Cruzan pasos de peatones igual que tú, con el muñequito en verde. Trabajan en el bar de la esquina, en la gestoría que lleva los papeles a tu empresa o son miembros del consejo de administración de una multinacional. Celebran los cumpleaños de sus hijos y llenan de sonrisas los álbumes de fotos para azucarar los futuros traumas adolescentes. Compran flores, el periódico y suben pan fresco y cruasanes.

Cada vez son menos los que huelen a Varon Dandy. Ahora  algunos llevan colonias caras, y animales más o menos diminutos tatuados sobre el pezón izquierdo. Quedan con la pandilla un día a la semana para arreglar un mundo que nunca tiene nada que ver con ellos. Siempre están dispuestos a ayudar cuando uno de ellos se separa, siempre tienen un: “ten cuidado que te va a dejar sin nada” , “aún tendrás que pasarle pensión para los caprichos”. Bromean con la voz tomada sobre cómo tienen que mendigar sexo en casa y terminan con:” Soy un tío, tengo que tener mis necesidades cubiertas”.

Organizan las cenas, pagan rondas de cañas y piden otra al camarero. Se sientan con las piernas prudentemente cerradas y no se permiten colocarse el paquete en público. Cantan en las comidas familiares, conducen el mismo coche que tú. Muchos son simpáticos, el alma de cualquier fiesta.

Pero al llegar a casa, algunos dejan la guitarra en el portal.  Algunos son asesinos. Terroristas domésticos, que han convertido la palabra hogar en un lugar peligroso en el se esconden bombas junto a la pasta de dientes, granadas de mano en la sopa de verduras.  Un lugar en el que no se sabe si la paz la trae callar o hablar. Un lugar donde nunca eres suficiente para él, donde abundan los desprecios y cualquier intercambio de palabras contiene un “estás loca”, “no sirves para nada”,  “tú sabrás por qué te habla así fulanito” , “por qué te mira menganito, algo habrás hecho”.

Ellas perdieron el lugar, que un día hizo que los lunes dejasen de doler a esa hora que tan bonito escribe, Karmelo Iribarren. Fue un lunes a la hora de la cena, cuando algunas se dieron cuenta de que el hijodeputa  dormía a su lado y educaba a sus hijos.

 

Anuncios

2 comentarios en “Los asesinos de mujeres

Dime...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s